Tú no puedes cambiar tu historia, ni las heridas que se formaron en tu relación con mamá.
Lo que sí puedes es tomar la decisión de sanarlas y aprovecharlas para crecer.
Sin embargo, sin darte cuenta:
- ✦ Tienes épocas en que te sientes enfadada, triste, deprimida, angustiada.
- ✦ Repites los mismos patrones, una y otra vez: con tus parejas, en tu trabajo, con tu familia.
- ✦ Quieres mejorar y alcanzar tus metas pero te autosaboteas continuamente.